Disolución de socios: cómo determinar el valor de una empresa al separarse
El divorcio de socios puede generar conflictos al vender acciones. Aprende cómo determinar el valor justo de una empresa con métodos financieros profesionales.
Cada vez es más común ver empresarios mayores que no tienen sucesor en sus compañías, porque sus hijos estudiaron una profesión diferente al negocio y no quieren saber nada del negocio que sustentó su alimento, salud, estudio y vacaciones; o porque éstos se han ido a vivir a otro país, o porque el yerno o la nuera no están interesados en continuar el legado. Por estas razones quieren vender la empresa, pero no están seguros de cuánto dinero pedir. De la misma manera, encontramos empresarios que tienen socios desde el inicio, de la fundación de la empresa, todos ya pensionados y con deseos de descansar del arduo trabajo que es regentar una compañía y más aún en tiempos de incertidumbre.
Pero así mismo, se encuentran empresarios de edad mediana, entre 40 y 55 años que buscan partir cobijas con sus socios porque les atrae vivir en Estados Unidos donde pueden educar a sus hijos en un colegio donde aprenderán mejor el inglés, vivir en una ciudad con menos homicidios, menos robos y mayor orden.
El divorcio de socios puede dañar amistades de toda una vida, es natural que el comprador de acciones sienta que le quieren vender caro o que el que vende sus acciones sienta que le ofrecen poco por ellas. Contar con un tercero que no tenga interés de por medio es la solución salomónica para esta situación. Que determine un valor justo para ambas partes y que apoye la cordialidad entre los socios ya que, de alguna manera, esta relación se asemeja a un matrimonio, por eso le llamamos “divorcio de socios”.
La Federación Internacional de Contadores (IFAC) en el 2008 emitió las buenas prácticas financieras para la valoración de una empresa utilizando el método de flujo de caja descontado a una tasa de costo de capital promedio ponderado (WACC) en el que se debe incluir el riesgo (índice beta). Así mismo, la Norma Internacional de Información Financiera – NIIF 13 determina el valor justo o valor razonable de una empresa o activo financiero en el que deben compararse transacciones similares y medir la capacidad de generar flujo de caja en estos activos.
Es importante también, que los consultores en valoración de empresas tengan la capacidad de comunicar los resultados a los inversionistas tanto en español como en inglés, en pesos y en dólares. Que cuente con certificaciones internacionales que le avalen su idoneidad y competencia. Que garantice la neutralidad entre las partes y que genere confianza a la hora de firmar un acuerdo de no divulgación (NDA).
